domingo, 24 de marzo de 2013

No eres Francisco Toledo

                                         Francisco Toledo/Mono con bicicleta

Hace varios años visité el Museo de Arte Contemporáneo de Montreal, estaba expuesta una instalación de Kurazawa, y también una muestra de Tunick, muchos años antes de que viniera a México. Entro a la galería y empiezo a ver maravillas. Puta, eso es lo que mis ojitos deben de ver a diario, no lastimarse con las cosas que se hacen acá. La única forma de que los egresados de la UV o de la ENAP puedan estar en una galería de esas es que se encueren en una de las fotografías de ese wey, solo así van a poder entrar. No veo otra forma. Y ni siquiera los van a ver porque entre tanto cuero se van a perder. Es una realidad, y creo que muchos de los que estudian arte andan con esa idea errónea totalmente de que serán top artists. ¿Por qué? Porque ni saben lo que es el arte. Así de sencillo, andan en un limbo de fantasías absurdas e ideas románticas. Piensan que el arte es que vendan la imagen de marihuanos, de sufridos y que la sociedad los tiene que comprender porque son artistas. No. Son unos putas patanes marihuanos, irresponsables. Sin embargo, cuando se tiene talento y el talento se encuentra inmerso en ese alcoholismo, con esa irresponsabilidad, es muy diferente. Adquieres hasta otro peso, esa imagen auténtica como Basquiat, o en un ejemplo más cercano como Toledo, pero ves su talento, su compromiso con la sociedad, los cuestionamientos que provoca su obra, y si aparte se pone pedo pues está chido, es parte del ser. Alguna vez pensé en ir a Oaxaca. Pero es que, es que Oaxaca es México. No le veo caso. No vale. Hay que salir del país para que valga, si no, no es viaje. Para poder presumir a las amistades. Si no van a decir “Ah, fuiste a Oaxaca, está bien, yo fui de niño, pero ay bye”. En cambio si dices que saliste del país ya hay otra connotación. “Ay, Miami, y qué tal es”. Pinches mexicanos.

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